STB-P03 / Venetian Theater
El acabado claro ocupa los paños principales de la fachada. Su tonalidad cálida aporta luminosidad y continuidad, mientras que la disposición ordenada de las juntas permite leer con precisión la modulación.
En el número 280 de West 132nd Street, The Franklin incorpora una fachada de panel composite de aluminio STACBOND al paisaje urbano de Harlem. El edificio es nuevo. La memoria de la calle, no.

En 1976, el fotógrafo estadounidense Dawoud Bey recorría Harlem cuando vio a un hombre vestido con abrigo oscuro, pajarita blanca y bombín.
Quiso fotografiarlo, pero no se atrevió a interrumpir la conversación que mantenía con varios amigos. Continuó caminando hasta el final de la manzana y comprendió que tendría que aprender a acercarse a las personas si quería convertirse en fotógrafo.
Regresó, pidió permiso y realizó A Man in a Bowler Hat, una de las imágenes más reconocidas de su serie Harlem, U.S.A.
Cuarenta y cinco años después, Bey volvió a West 132nd Street para intentar localizar el punto exacto desde el que había tomado la fotografía. No consiguió identificarlo. Leer la historia completa.
Hoy, en ese mismo tramo de la calle, se levanta The Franklin. No existe una relación documentada entre la fotografía y el diseño del edificio. La conexión es geográfica e histórica: dos imágenes diferentes de West 132nd Street, separadas por casi cinco décadas.
Una calle también es la suma de quienes la habitan, la fotografían y vuelven a construirla.

Diseñado por Fischer + Makooi Architects para Timber Equities, The Franklin es un edificio residencial multifamiliar con uso comercial, finalizado en 2025.
Sus ocho plantas albergan 52 viviendas de uno y dos dormitorios, además de gimnasio, lounge, aparcamiento, zonas de almacenamiento y una terraza comunitaria en cubierta.
La fachada se organiza mediante una retícula regular de paneles y grandes ventanas. Los marcos salientes, los retranqueos y las variaciones de profundidad generan sombras y modifican la percepción del edificio.
La envolvente evita convertirse en una superficie plana. La combinación de paneles, grandes huecos, marcos salientes y cambios de profundidad introduce movimiento sin romper el orden general del edificio.
La fachada se resuelve mediante dos acabados STACBOND con funciones diferenciadas: uno aporta continuidad y luminosidad; el otro introduce contraste y dirige la mirada hacia los puntos más significativos.
El acabado claro ocupa los paños principales de la fachada. Su tonalidad cálida aporta luminosidad y continuidad, mientras que la disposición ordenada de las juntas permite leer con precisión la modulación.
El acabado oscuro aparece en el zócalo, la marquesina y distintos elementos asociados a los huecos. Actúa como una línea gráfica que conecta la fachada y dirige la mirada hacia el acceso.


La repetición de paneles y ventanas mantiene una lectura coherente.
Los marcos proyectan sombras y transforman la fachada durante el día.
Los dos acabados articulan la composición y refuerzan el acceso.
La envolvente de The Franklin se ha realizado con STACBOND FR, un panel composite formado por dos chapas de aluminio y un núcleo interior retardante al fuego con carga mineral.
Su planeidad, rigidez y capacidad de transformación permiten resolver paños modulados, retornos, huecos profundos y elementos salientes manteniendo una lectura limpia.
En The Franklin, el panel no se limita a revestir el edificio. Participa directamente en su expresión arquitectónica.
The Franklin muestra el potencial del panel composite de aluminio en proyectos residenciales multifamiliares situados en entornos urbanos consolidados.


The Franklin no intenta reproducir la arquitectura histórica de Harlem ni sustituir las historias anteriores de la calle.
Se incorpora a ellas mediante un lenguaje contemporáneo que continúa trabajando con elementos profundamente urbanos: la escala, el ritmo, la luz, la profundidad y la relación entre el edificio y la acera.
Algunas capas de la ciudad permanecen en sus fachadas históricas. Otras sobreviven en fotografías y recuerdos. Y otras acaban de llegar.
The Franklin demuestra cómo la modulación, la profundidad y los acabados pueden transformar la envolvente de un edificio residencial.